El Sol de Puebla

2019/06/25 | Página 19
La Entrega
Piensan en el 2021 con división interna
Marco A. Mirón

Priistas y panistas ya piensan en la elección intermedia del 2021, sinque puedan arreglar sus problemas internos que genere ir en una línea basada en reinventarse tras la debacle del reciente proceso extraordinario del pasado dos de junio.

Estas dos fuerzas políticas que tuvieron dominio reciente sobre el estado de Puebla, están hundidas en una crisis, sin sobresalir auténticos líderes capaces de unir a los grupos.

El caso más desastroso está en el PRI.

No se percibe que pueda salir de la hoguera que está desde 2010 tras perder los comicios en manos del morenovallismo.

A finales de 2018 hubo el intento del entonces llamado Grupo Renovación por impulsar un nuevo rumbo al partido, empezando por quitar el control de la dirigencia estatal a los allegados de Enrique Doger Guerrero, ex candidato a gobernador en 2018, con la finalidad de reconstruirlo basado en principios de honestidad, cero simulaciones y traiciones, así como diálogo permanente a efecto de tomar decisiones.

Estos 36 distinguidos militantes, entre ex líderes estatales, así como ex diputados o regidores, se apuntaban como los impulsores del nuevo PRI en suelo poblano, sin embargo, esta iniciativa se fue apagando en menos de dos meses.

¿Alguien sabe que pasa con este Grupo Renovación?

¿Por qué ya no han dicho nada tras la elección del pasado dos de junio?

La llegada en marzo de este 2019 de Lorenzo Rivera Sosa no cambia en nada la situación del PRI.

Sigue en la misma inercia de ser un partido inoperante donde sus liderazgos fueron a parar a puestos gubernamentales o desde su trinchera, operaron a favor de Morena en el reciente proceso comicial local.

Sin embargo, la actual dirigencia local ya piensa en el 2021. Obvio buscando cuadros afines a los que conducen al PRI o “vacas sagradas” que busquen repetir un nuevo pese a considerarse “cartuchos quemados”.

Dar cabida a expresiones ciudadanas o militantes con arraigo no está en la primera línea de análisis.

El PAN no presenta problemas tan graves como el PRI, pero no existe una “cabeza” que busque unir a los diferentes grupos que surgieron tras desintegrarse el morenovallismo.

Cada quien jala de acuerdo a su conveniencia sin mirar el interés colectivo.

Aunque actualmente están a la vista dos grupos: panistas puros o yunquistas y la nueva ola panista o ex morenovallistas, un tercer grupo está al acecho.

Aunque no es bien visto por el panismo poblano ni por la dirigencia nacional, el ex gobernador Antonio Gali Fayad quiere nuevamente saltar a escena en 2021.

Sin embargo, no precisamente de manera directa pues en la mira se busca que sea a través de sus allegados o familiares.

Tal es el caso de su sobrino, Oswaldo Jiménez López, actual diputado local.

Aunque este personaje tiene raíces panistas sin que haya llegado al surgir el galismo, los otros dos grupos lo ven con recelo.

Mientras tanto, Oswaldo Jiménez ya reconoció que busca una diputación federal o la candidatura a la presidencia municipal de Puebla.