24 Horas

2019/06/25 | Página 01,03
Ola delictiva crece en seis municipios gobernados por ediles de Morena
Los municipios de San Andrés, San Pedro Cholula, Coronango, Cuautlancingo y Puebla tienen en común, además de mandatarios de Regeneración Nacional, el alza en ilícitos como homicidio, robo con violencia y violación.

Guadalupe Juárez

En la zona metropolitana, los gobiernos municipales morenistas de Amozoc, San Andrés, San Pedro Cholula, Coronango, Cuautlancingo y la capital poblana no lograron contener la ola delictiva de 2019, a pesar de las críticas a sus administraciones.

Por ejemplo, en Amozoc –gobernado por Mario de la Rosa Romero–, los homicidios incrementaron en 40% en los primeros cinco meses del año en curso, en comparación con 2018, los robos con violencia 29.34%, 200% la extorsión, 200% el robo de motocicletas, 100% el robo a casa habitación y 1.92% el robo a negocio.

Los reportes de delitos que presentaron un decremento en la demarcación durante dicho periodo fueron el robo de vehículos con violencia en 7.06%, 35.29% los perpetrados sin violencia, mientras que disminuyó 66% los casos de robo de motocicletas sin violencia, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

De la Rosa Romero enfrenta a su propio Cabildo, el cual en numerosas ocasiones ha solicitado al gobierno estatal que asuma la seguridad pública del municipio. Según los regidores, con el edil a cargo la violencia en el lugar se incrementó debido a su “ausencia e incapacidad”.

En San Andrés Cholula –donde no cuentan con titular de Seguridad Pública y Tránsito y hay un encargado de despacho–, bajo la administración encabezada por Karina Pérez Popoca, el robo con violencia aumentó 16%, la extorsión 100%, el robo a transeúnte 100%, el robo a negocio 4.69%, robo a casa-habitación 6.67% y robo de vehículo 10.40%, mientras que el robo de motocicletas se disparó hasta en 800%.

En cambio, los asesinatos disminuyeron 88.69%, el robo a transportistas 16.67%, y robo a negocio 4.69%.

En San Pedro Cholula –gobernado por Luis Alberto Arriaga– los reportes por homicidio doloso presentaron una alza de 100%, el robo con violencia 17.33%, el robo de vehículo con violencia 53.33%, mientras que el robo de motocicletas 700% y las violaciones 180%.

No obstante, los feminicidios disminuyeron 100%, también fueron a la baja los robos a negocio 17.65% y los robos a transeúntes en 7.69%.

En Coronango, Ayuntamiento encabezado por Antonio Teutli Cuautle, los reportes por asesinato incrementaron 50%, los de robo a negocio 22.22%, las violaciones 50%, los robos de vehículo con violencia 85.71%, los casos de robos de autos sin violencia 15.38%, los hurtos de motocicleta con violencia en 400% y sin violencia 100%.

En Cuautlancingo, municipio gobernado por Guadalupe Daniel Hernández, los reportes por asesinato aumentaron 83.33%, los robos de vehículo con violencia 43.86%, los hurtos de moto con violencia 100%, las violaciones 28.5% y el robo a transportista 4.17%.

En tanto, los robos a casa habitación bajaron 27.45%, los robos a transeúnte 13.33% y los robos a negocio 33.33%.

En la capital poblana –administración de Claudia Rivera Vivanco– los reportes por feminicidio se dispararon en 50%, los robos con violencia 2.61%, los hurtos a transeúntes 21.27%, los casos de violación 39.83%, los robos de vehículos con violencia 19.60% y de motocicletas 21.43%.

La titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPTM), Lourdes Rosales Martínez, consiguió una disminución en los casos de extorsión en 46.81%, el robo a transportista en 13.75%, el robo a casa habitación en 2.20% y el robo a negocio en 11.56%.

Rosales Martínez ha recibido diversas críticas por su trabajo al frente del área de seguridad, sin embargo, la alcaldesa la ha defendido y apoyado.

Los seis municipios morenistas estarán bajo la mirada del gobernador electo, Luis Miguel Barbosa Huerta, pues en los comicios pasados se relacionó la pérdida de votos en la zona metropolitana con el desempeño de los ediles emanados del partido lopezobradorista.